Considerado como un lugar de paso, la decoración del hall de entrada suele dejarse de lado. Sin embargo, se trata de una estancia que conviene saber poner de relieve. Se trata de la primera impresión que se tiene cuando se entra en la casa, y la que da el tono al resto de la decoración del hogar. Los muebles y la decoración son pues fundamentales y se le debe sacar el máximo de partido para hacer que el hall de entrada sea agradable y acogedor.
Consejos para decorar el hall de entrada
La decoración ideal para el hall de entrada conjuga sencillez, confort y elegancia. Pero no olvides de poner tu toque personal.
Se debe evitar dejar las cosas por medio puesto que se trata de una zona estratégica de paso al interior de la casa. Debes despejar el espacio para una mayor comodidad y ampliar el espacio.
Si los pares de zapatos se eternizan en el suelo, o que la ropa se amontona sobre el perchero, debes optar por usar cajas o pequeños muebles para tenerlo todo ordenado y guardado. Estos muebles te permiten disimular las cosas, al tiempo que hacen que las tengas a mano, mostrando así una casa o departamento bien ordenado.
Muebles para el hall
A menos que dispongas de un gran hall, debes dejar de lado los muebles demasiado voluminosos, que al final ahogan la habitación. Lo ideal es conjugar lo útil con lo agradable, dando al hall un espacio ordenado y relajante pero con una decoración bien cuidada.
Es preferible poner muebles adaptados para una entrada, como una consola, un pequeño chifonier, o una cómoda donde se pueden colocar objetos de decoración, o por el contrario optar por muebles para sentarse, como un banco, sillas o incluso un sillón.
El color del hall de entrada
El hall de entrada es una introducción al resto de la decoración de la casa. Los colores de la entrada deben armonizarse con los de las habitaciones que se verán más tarde.
Para un espacio de paso, los colores vivos o pastel se acomodan bien. Se puede optar por tonos pastel en las paredes como el azul o el verde, o para unos toques con tonos vivos, a través de ciertos objetos decorativos, como el rosa, el rojo, el amarillo. Estos colores aportan calor y dinamismo al interior de la casa.
Entre otros consejos para el decorar el hall, puedes pintar el techo de blanco para dar la impresión de un espacio mayor. Por eso, si el hall de tu casa es más bien oscuro, conviene jugar con los tonos claros, como el beige, el blanco roto, o el gris. Estos colores reflejan mejor la luz y dan la impresión de un espacio mayor.
Un hall de entrada no es un trastero donde se colocan los objetos que molestan en el resto de la casa. Se trata de la carta de presentación de los que viven en ella, por eso no se puede descuidar, y su decoración es el mejor ofrecimiento que podemos hacer a los invitados para que desde un principio se sientan a gusto.