La cuarentena obliga a la población a modificar drásticamente sus actividades cotidianas; además, muchas personas, al no poder salir de casa, han sufrido despidos o han visto reducciones importantes en sus ingresos.
Ante esta situación, se han tenido que priorizar algunos gastos, como la compra de los alimentos necesarios para subsistir la cuarentena, pago de servicios, entre otros.
En estos momentos de crisis, Rocío Uribe, directora general de Quality Inmobiliaria Uribe, recomienda negociar plazos de pago de la renta con los caseros. Por ejemplo, durante unos tres o cuatro meses no dar la renta completa; y esa diferencia cubrirla en los meses posteriores.
También se puede llegar a un acuerdo respecto a los intereses moratorios y los montos; a fin de evitar desbalancear el presupuesto designado para la contingencia. Es muy importante que cualquier negociación que se haga quede por escrito en el contrato de arrendamiento; a través de un adendum en el que se especifiquen fechas, condiciones y porcentajes y cargos.
Lo ideal sería que todos tuviéramos una estrategia financiera para enfrentar este tipo de situaciones. Siempre se recomienda dentro de las finanzas personales, tener un colchón de emergencia, equivalente a tres veces el salario que está percibiendo en ese momento.
Pero como seguramente, igual que muchos, no cuenta con este fondo de emergencia, el siguiente paso es hacer un plan de gastos y así reducir los que no son necesarios en este momento. Una vez que tenga bien claro con cuánto dinero cuenta, es momento de que piense en las opciones que tiene para negociar la renta con su casero.
En este caso, pueden existir dos opciones: la primera es hacer una reducción del monto de la renta por un tiempo determinado. “Esto beneficia a ambas partes: al inquilino porque posiblemente esté enfrentando una situación económica complicada si su empresa tomó la decisión de darle un permiso temporal sin goce de sueldo, reducirle el salario o que esté desempleado; del lado del propietario, la ventaja es que no va tener su inmueble desocupado durante dos o tres meses sin percibir una renta, ya que después, al reactivarse la economía, posiblemente pasarán dos o tres meses más para volverlo a rentar, entonces podría tener un periodo de hasta seis meses sin percibir ingresos por su inmueble”, explica un experto en temas financieros.
La segunda opción es la condonación total de la renta y que al momento de reactivarse la economía, estos meses que no fueron pagados se empiecen a cubrir de forma diferida en pagos pequeños, es decir, si pagas una renta de $15,000 mensuales, esta podrá ajustarse a los $18,000 en los meses posteriores y así cubrir la deuda.
También existe la posibilidad de que tu casero no acepte ninguna de las negociaciones anteriores y que, en el peor de los casos, pida cancelar el contrato. Si es así, la opción es pedir que no se apliquen las penalizaciones que vienen estipuladas en el contrato, a fin de terminar la relación casero-inquilino en los mejores términos posibles.